"Tamara Di Tella tiene de socia online a su mucama"
Teresa ingresó como empleada en la casa de esta particular familia argentina hace tres décadas. Su locuacidad y fuerte carácter convencieron a Tamara de dejarla contestar el correo sentimental de su blog y fue un éxito. Lo mismo sucedió cuando dio -en guaraní- recetas de cocina "en vivo". Ese video fue el más visto del año y hay fans que piden una segunda entrega.
"No nací para ser enfermera ni para ser ejecutiva. Uso la computadora pero me duermo; prefiero limpiar un horno con ácido." Así es Teresa, quien hace treinta años llegó a Buenos Aires desde Asunción, Paraguay, y prácticamente el mismo tiempo que trabaja en lo de Torcuato y Tamara Di Tella, un apellido icono de la alta burguesía argentina, que en esta segunda generación tiene ciertas particularidades. Tamara, por ejemplo, ha incorporado a su mucama no sólo a su vida y a su casa sino también a su trabajo- Teresa hasta se convirtió en la encargada de responder el correo sentimental que sale los domingos en el blog de la "patrona".
¿A quién se le ocurrió la inclusión de Teresa en la red? DI TELLA: Yo inventé el personaje mientras escribía El cliente nunca tiene razón, mi último libro y el primero que hago sobre marketing. El año un fondo de moral -que no es pasado empezamos a grabar el moralina- que es muy valioso, programa de cocina con recetas Hoy en día la televisión está paraguayas y Teresa cocinaba muy vulgarizada y no creo y hablaba a cámara en guaraní, que a la gente le guste. ¡Pero Eso fue muy lindo y fue lo más visto en el blog. Después, unos dos o tres meses, surgió lo del correo sentimental.
¿Y no te da pudor? TERESA: No, para nada. DT: A ella no le da vergüenza nada: mira a cámara y dice lo que piensa. Hace una vida que está con nosotros y hace toda una vida que la aguanto.
¿Siempre fue así la relación entre ustedes?
DT: Sí, siempre nos llevamos a las patadas (se ríe). Pero tenemos una buena relación, aunque hay cosas, por supuesto, del tipo “qué te dije” y “qué me dijiste”. Así y todo trabajamos muy bien juntas.
Teresa, ¿te gusta lo del correo sentimental? T: Sí, porque digo lo que pienso. DT: Lo que tiene la Teresa es sentido común. Además, tiene un fondo de moral –que no es moralina- que es muy valioso.
Hoy en día la televisión está muy vulgarizada y no creo que a la gente le guste. ¿Pero hablá vos (le dice a Teresa), que yo no quiero hablar todo el tiempo! T: La televisión es muy basura: se pelean todo el tiempo, se dicen barbaridades y cuentan intimidades. Están ahí diciendo que se operaron tal cosa y que se sacaron otra. Dan ganas de vomitar. Y las mujeres no se respetan. Desde que tuve uso de razón me hice valer y nunca dejé que me denigren. Si mi esposo me dice que la comida no tiene sal, no le cocino más.
¡Qué carácter! T: Es que ahora las mujeres no se hacen respetar. Eso no lo soporto. DT: iHabia resultado feminista la Teresa!
¿Qué opina tu familia de tu nuevo "trabajo"? T: Estoy casada hace 43 años, y tengo tres hijos y cuatro nietos. Ellos están contentos, pero saben que sigo siendo yo.
—-Támara, te va avisando que no se la va a creer. DT: Es que no se la va a creer porque yo ¡a hice y yo la desarmo. Teresa es muy auténtica. Por ejemplo, siempre sale con su uniforme porque a eila le gusta usarlo. T: Para mí, es un orgullo el delantal. Me encanta lavar, planchar, cocinar, limpiar... ¡todo!
¿Sos cholula de los Di Tella? T: Sólo veo las revistas cuando salen ellos, pero ella se enoja conmigo porque me las llevo a la cocina y me grita que no lo haga porque las revistas son un elemento de trabajo. DT: Es que nosotros no compramos revistas salvo cuando nos hacen una nota. Y las revistas de mi empresa las guardo para archivo, y Teresa se las lleva a la cocina y las mancha. T: No las mancho, las dejo a un costado y después las sigo leyendo. DT: iLas manchas con huevo! T: No, no las mancho; las cuido, si para mí son sagradas. Me encanta leer todo cuando salen ustedes y otras familias bien. Pero otras porquerías no.
Parecen madre e hija. DT: Madre e hija, no. Yo soy mayor que ella. T: ¿Por qué decís eso? Yo tengo 61 años. DT: Ah, entonces vos sos más grande, porque yo tengo 60. Ella es parte de la familia y uno a la familia no la elige, le toca. T: Ella hace mucho berrinche pero tiene un corazón enorme. DT: Soy imbancable y tengo una personalidad muy fea, pero soy buena persona. Todos creen que el bueno acá es Torcuato pero soy yo.
¿Teresa, cómo te llevas con él? T: Bien, bien. Pero acá la que manda es ella. "La señora primero", le digo al señor.
¿Y si mañana te tocara trabajar en otro lado? T: No quisiera, pero como dicen: "Nada es para siempre". DT: Bueno, estás despedida, entonces. T: No.
Teresa, ¿practicaste alguna vez pilates? T: A mí me gusta limpiar las máquinas pero practicarlo, no. Sí el Tangolates (una rutina de ejercicios de pilates combinado con movimientos y música de tango creado por Támara). Es que tiene una música muy linda. Soy gordita, pero creo que si practicara mucho me saldría bien el tango. Igual, prefiero limpiar.
Teresa aprendió a manejarse por correa electrónica pero no quiere saber nada de chatear. Cuando discute con Tamara es “voláti” y si las televisaran tendrían mucho rating.
Teresa Dixit
“No miro televisión, ahora todo es vulgaridad. No como antes. Sólo veo películas buenas de drama ó romance, pero no voy a ver una cosa que me va a hacer descomponer. Cuando vine a Buenos Aires toda la gente me parecía intelectual y nunca, ni siquiera en el supermercado, encontré personas vulgares. Trabajando acá con los Di Tella he tenido roce con mucha gente.”
“En el correo sentimental, una chica me escribió que las amigas la tildaban de tonta porque decían que su novio, que era kinesiólogo, toqueteaba a los pacientes. Mi consejo fue sencillo: si los tocaba bien, estaba bien. Pero si los tocaba mal, era un degenerado”.
“Aprendí a recibir y mandar e-mails, ¡pero a chatear ni loca! No voy a hablar por una computadora. Y, como me dijo la señora, intenté alquilar una película en video. Pero no pude, a los 15 minutos me levanté para ir a la cocina a limpiar. Eso es lo que me gusta, y ahí nunca dejo nada por la mitad: si limpio el baño, lo dejo impecable y recién paso al living, por ejemplo.”
“Odio los domingos, no me gusta no hacer nada. Tengo que estar lavando cacerolas, tengo que planchar. Vacaciones, no sé lo que son. Tirarme a tomar sol en una reposera me parece una pérdida de tiempo. Hasta cuando voy a visitar a mis padres a Paraguay trabajo más”.
“Paraguay no va a cambiar ahora ni con el nuevo gobierno, porque lo que se necesita allá es cambiar la estructura social, y eso es muy difícil.”