Si ustedes son como yo, lo que más quieren en la vida es vivir hasta los cien años y, si es posible, llegar sanos, lindos y rodeados de la familia y los buenos amigos.
Dicen que para vivir una larga vida lo mejor es comer sano, dormir bien y no preocuparse por las cosas que nos pasan a diario. Bueno, por lo menos eso es que lo que dicen los expertos. Parece que hay estadísticas que demuestran que las mujeres que no trabajan sobreviven a sus maridos por un margen de por lo menos diez años. Esto es porque, supuestamente, al no salir a la calle a ganarse el pan, no se han hecho malasangre, ni han tenido tantos disgustos. En realidad, parece que la variable que más influye aquí es la agresividad. La agresividad acorta la vida. Como el hombre es supuestamente un poco más agresivo que la mujer (y mucho más agresivo que la mujer que no trabaja), su vida se acorta considerablemente.
¿Quién no quiere vivir muchos años? En el siglo XVI, el explorador Juan Ponce de León desembarcó en la Florida buscando la Fuente de la Juventud Eterna. Mucho después, en 1977, le dieron el Premio Nobel al doctor Metchnikoff, científico eslavo que descubrió que la gente que toma yogur vive más. Después del descubrimiento de la hormona del crecimiento (HGH) sabemos que la gente que hace fuerza es más longeva que la gente sedentaria. Hacer fuerza no quiere decir que nos pasemos el día levantando pesas. No. Hacer fuerza es, por ejemplo, subir escaleras en vez de tomar el ascensor, caminar rápido por la calle para no perder el colectivo, mover muebles... en fin, estar en movimiento constante, con la resistencia de la gravedad y del peso de nuestro propio cuerpo. Hacer fuerza es lo más parecido a la actividad física en el más estricto sentido de la palabra. Si nos ponemos a pensar, la fórmula, además de ser infalible, es lógica: la actividad física es salud y la salud es la mejor garantía de una larga vida. Para mí, la juventud eterna comienza en el mismo instante en que nos atamos los cordones de las zapatillas.
Por supuesto que se le pueden agregar otros ingredientes. Viajar rejuvenece; la presencia de chicos jóvenes rejuvenece; el amor rejuvenece. Para Freud, los temas más importantes eran el amor (la libido) y el trabajo. Si una persona está contenta en estos dos aspectos de la vida, en el amor y en su trabajo, es difícil que se enferme. Las personas que no están contentas ni en el amor ni en el trabajo son más proclives a enfermarse y a sentirse y verse más viejos, aunque se gasten fortunas en tratamientos rejuvenecedores y en los mejores spas del mundo.
¿Y del trabajo, qué parte? Una estadística que leí una vez decía que del trabajo lo mejor es la parte creativa. Parece que la gente, cuando tiene la posibilidad de hacer algo creativo, rejuvenece. Y no sólo eso; dicen que la gente creativa tiene mejor piel, mejor pelo e inclusive un cueipo más vital, más delgado y más erguido. Resumiendo, lo que tenemos hasta ahora es: hacer actividad física y trabajar en algo que a uno le guste y que sea creativo. ¿Qué más? Amar y estar rodeado de gente joven.
Sin embargo, todos coinciden en que vivir una larga vida tiene sentido sólo en la medida en que podamos seguir disfrutando de nuestro trabajo y de lo que queremos: nuestra familia y nuestros amigos. Y volvemos a los dos temas principales de Freud: el trabajo y el amor.
Franchises, Licenses, Equipment and Support,
Courses with International Cerfitication in pilates and Tangolates.
Buenos Aires Tango
Franquicias, Licencias, Equipos y Soporte.
Cursos con Certificacion Internacional en Pilates & Tangolates. Buenos Aires Tango
TAMARA DI TELLA® www.tangolates.com
Argentina | Buenos Aires MAIL: tamara@tamaraditella.com